Demasiada violencia institucional
Se habla poco, pero el maltrato institucional forma parte de nuestro día a día.
Personalmente pienso que sólo cuando el sistema jurídico juzgue a los responsables, las personas responsables de las decisiones, se tomarán en serio su cometido.
Dicen que sin consecuencias concretas para los malas acciones, no hay aprendizaje positivo y ésta carencia nos afecta como Sociedad.
Son demasiados los casos encima de la mesa: algunos muy mediáticos, otros silenciosos pero tan reales como la vida misma. En el entorno de esta cabecera "El Diario de la Protección de la Infancia" me voy a centrar en la infancia, en las personas menores de edad que sufren maltrato institucional.
Si los adultos somos responsables de la Infancia, por qué no alzamos la voz defendiendo sus derechos y que se atiendan todas sus necesidades: las fáciles y las difíciles de atender.
Impunidad
Saberse impune es uno de los peligros más grandes para el ser humano, porque sólo los profesionales de verdad y buenas personas no caerán en la tentación de no dañar a la infancia.
Algunos ejemplos:
- las personas menores de edad fallecidas en la DANA
- los escolares de zonas catastróficas que aún esperan una vivienda digna o sus espacios para jugar
- los que crecen en el sistema de protección y pasan toda su infancia en acogimiento residencial
- los adoptados que se ven privados de su historia de vida
- los que padecen cáncer y cuando sobreviven aún no tienen garantizado que su enfermedad les ponga el día de mañana en una situación discriminatorio cuando acceden a un puesto de trabajo
- los que han sufrido maltrato familiar y no es suficiente esta etiqueta para poder acceder a recursos educativos
- los que no son de aquí y por algún motivo cumplen los 18 años sin un DNI que les de acceso a ser ciudadanos de primera en nuestro país
- los que sólo pueden entrenar en su equipo deportivo pero no pueden jugar porque la federación no los contempla como candidatos a jugar y después hablamos de integración y no discriminación
- los hijos e hijas de familias monoparentales que no tienen las mismas oportunidades a nivel económico de otros niños
- los que crecen en entornos donde la pobreza heredada les marcará toda su vida
- los que dependen de funcionarios con prejuicios inconfesables
- los niños, niñas y adolescentes que sufren violencia vicaria
- la infancia obligada a tener contactos con sus familias aún a su pesar
- etc. etc.
Yo Protesto, por todas las situaciones injustas que no dan las mismas oportunidades a todos los niños y niñas nazcan donde nazcan, vivan donde vivan.