DERECHO A LA EDUCACIÓN

B. tiene una plaza en aula especial para lo que queda de curso

Carmen, madre de acogida, estaba dispuesta a empezar una huelga de hambre para reclamar su derecho a la educación.
Foto:  Madison Oren
Foto: Madison Oren

B. tiene plaza en un aula especial para lo que queda de curso y el compromiso de la Xunta de tener una plaza de educación especial para el curso que viene.

B., el niño con necesidades especiales, que llevaba 14 meses sin escolarizar por parte de la Xunta de Galicia, vuelve al aula.

Esta es la buena noticia.

Su madre de acogida, Carmen, no tuvo al final que comenzar la huelga de hambre que se había propuesto para reclamar el derecho de B. a tener acceso a la escolaridad que atienda sus necesidades especiales.

La mala noticia es tener que haber llegado a ese punto, pues una cosa es hablar del interés superior de cada niño y otra diferente es que las administraciones públicas lo asuman sin tener que movilizarse.

B. lleva viviendo en acogimiento familiar desde 2014, ahora tiene 15 años y llevaba 14 meses sin escolarizar.

Carmen reclamaba una escolarización adecuada.

El lunes 13 de abril, antes de comenzar la huelga de hambre, fue convocada por la Xunta de Galicia para llegar a un acuerdo.

La madre de acogida, al salir de la reunión con los responsables de la Xunta hizo estas declaraciones:

"Sí, tuvimos una reunión con educación y hemos llegado a una solución, que es un primer paso. Este ha sido un primer paso para que B. acuda a una escuela. Esperamos que esta semana comience una incorporación progresiva y ya en septiembre veremos si conseguimos la plaza en un centro de educación especial para poder asegurar su permanencia en el sistema educativo hasta los 21 años, que es lo que necesita por su discapacidad".

B. tiene una discapacidad del 49% que conllevan una atención especial.

"Estamos aliviados, dijo y, sobre todo, con muchas ganas de darle la noticia al niño, porque él está deseando ir al cole y, la verdad, poder llegar a casa ahora y decirle que va a ir al cole, para mí es una alegría enorme, de verdad".

Carmen siguió contando " Se lo debo a B.: tengo que intentar todo lo que pueda. Puedo mirarle la cara y decirle: mira, tu madrina - porque me llama así, soy su madre de acogida - ha hecho todo lo que ha podido. Y hoy, cuando se lo diga, será una gran alegría, porque él está ansioso por ir a la escuela, llevar su mochila, llevar su sándwich, estar con otros niños..."

Y añadió " Ahora va a ir a un aula de educación especial. Mientras no tenga plaza en un centro de educación especial, asistirá a un colegio ordinario. Así su vida será lo más normal posible. Estar con otros niños, jugar con ellos, etc. pero que tenga una buena vida. Vamos a intentar hacerla feliz".

Carmen tiene dos hijos biológicos y tres en acogimiento familiar y desea no haber tenido que llegar tan lejos como convocar una huelga de hambre para reclamar la atención especial que B. necesita.

"Cuando las cosas son justas hay que luchar por ellas y como familia estamos para hacer valer sus derechos; el derecho a vivir en una familia ya está atendido porque es un hijo más para nosotros, pero faltaba garantizar su derecho a la educación".

Y por el momento se ha conseguido.

Eduardo Barca es el profesional que lo acompaña y que lo conoce bien; afirma que "B. necesita simplemente un contexto en el que pueda estar tranquilo, centrado en su entrenamiento y sin tener que lidiar con asuntos que no le incumben".

B. no es agresivo, se desregula si no se le sabe atender.

"La capacitación especializada es necesaria para atender a B.En su caso su realidad es que además de tener una discapacidad, se ha criado en un contexto negligente, por lo que está bajo la protección de menores y por eso vive en acogimiento familliar; esta realidad es un plus que duplica o triplica. las dificultades que tiene cuando tiene además una discapacidad no reconocida".

Los niños y niñas del sistema de protección necesitan gente que sepa acompañarles en el daño que tienen ya sólo por haber necesitado la protección de un sistema y otras veces también, porque tienen una discapacidad.

Manaia

Carmen, madre de acogida de B. forma parte de Manaia, asociación galega de adopción e acollemento, que saben qué importante esla tribu para la infancia del sistema de protección:

"Un antropólogo propuxo un xogo aos nenos dunha tribo Africana. Puxo unha canastra chea de froitas preto dunha árbore e díxolle aos nenos que aquel que chegase primeiro gañaría todas as froitas. Cando deu o sinal para que corresen, todos os nenos tomáronse das mans e correron xuntos, despois sentáronse xuntos a desfrutar do premio. Cando el lles preguntou por que correran así, se un só podía gañar todas as froitas, respondéronlle:

UBUNTU, como un de nós podería estar feliz se todos os demais están tristes?

UBUNTU, na cultura Xhosa significa: Eu son porque nós somos.