SISTEMA DE PROTECCIÓN

Las familias duales revolucionan los esquemas del sistema

Jésica Virués reflexiona sobre los nuevos modelos de familias como herramientas del sistema en el VI Congreso de Manaia.
Jésica Virués, a la derecha, en la foto, forma parte del sistema de menores de Cádiz.
Jésica Virués, a la derecha, en la foto, forma parte del sistema de menores de Cádiz.

¿Hay que buscar familias diferentes para adoptar y para acoger?

La valoración de familias "a la vez" para acogimiento y adopción está revolucionando el esquema del sistema de protección.

Jésica Virués pertenece al Servicio de Protección de Menores de Cádiz y, aunque pertenece a la Junta de Andalucía, tienen una marca de diferencia porque siempre ha apostado por la innovación, comenta.

Un ejemplo: un expediente de un niño que apuesta por el acogimiento familiar y que después necesita una adopción; las necesidades del niño dificultan buscar una familia adoptiva; la familia acogedora da un paso adelante y se propone para la adopción. ¿Por qué no?

Por qué de ninguna manera una familia de acogida podía estar en la lista de adopciones.

En Andalucía, lo mismo en Cádiz, la valoración del acogimiento estaba basada en acuerdos sociales con entidades que sólo se ocupaban de acogimientos temporales y de emergencia, sin carácter permanente.

Otra tipo de entidad valoraba las adopciones.

Cuando Cádiz empezó a hacer valoraciones conjuntas fue un poco errático, cada una tenía un propósito específico y nadie quería meterse en el trabajo del otro.

Una vez aprobada la ley que contemplaba la posibilidad  se incluyó en las sesiones informativas la nueva posibilidad.

En ellas se explica el apego, el trauma, el contexto de los niños ... La mayoría de las familias se ofrecían para niños de 0 a 3 años pero sin ser conscientes de que el daño es igual de grave, a veces incluso un poco más.

Esto lo cuentan en las formaciones y a veces las familias expresan, "Espera, yo pensaba que el niño no tenía ninguna dificultad"...

Apunta Virués que con los niños pequeños no se sabe si van a desarrollar un comportamiento normalizado, por el camino pueden aparecer muchas cosas.

Explica también que hablan con las familias del trauma de apego, de disociación, de los vínculos, de tipos de maltrato, del tiempo que la infancia ha pasado con su familia biológica...

En la sesión informativa, que dura unas cinco horas, hablan (también es una novedad) de un caso concreto. Encina de la mesa está un niño, una niña, un adolescente, real.

Por ley en Andalucía, "tenemos que trabajar con las familias biológicas para una posible integración, algo que parece lógico pero que conlleva un problema, al asumir la protección estamos llegando demasiado tarde". 

Existen dos vías: la parte administrativa que somete a las familias a un tratamiento terapéutico que intenta reducir las circunstancias que motivaron la intervención y la vía legal; el 90% de las familias biológicas son derivadas por el servicio judicial, que también es gratuito.

Si la familia biológica abandona la intervención, se descarta la posibilidad de recuperación y buscamos una medida estable para los niños.

Muchas de estas veces los casos terminan en el juzgado.

Las familias duales garantizan vínculos más sanos porque los niños no tienen que cambiar de familia.

El objetivo es que los niños, niñas y adolescentes tengan las menos rupturas posibles en sus vidas.

La historia de vida de cada infancia es más fácil de sostener.

La realidad es que aunque la disponibilidad de cada familia tiene sus preferencias, es que después de la formación, y al conocer los casos concretos, se modifican las ofertas de disponibilidad..

Así que los técnicos tienen una referencia más a la hora de elegir familia, la familia en la que un niño, niña o adolescente tenga más posibilidades de quedarse, pase lo que pase.